
- GOIENAGUSI. 2026.05.28, jueves
- De Berastegi a Ulizar (868 m.)
- 60 montañeros
Bajo el sol ardiente, hacia la cumbre de Ulizar. El calor fue el gran protagonista de la excursión al monte Uli. Tanto organizadores como participantes iniciamos el camino con el corazón inquieto, temiendo el bochorno. Pero el pronóstico falló, una vez más: la montaña nos abrió caminos y opciones, y uniendo fuerzas, fuimos muchos los que alcanzamos la alta cumbre de Ulizar.
¡Qué deleite y qué regalo para la mirada! Frente a frente, se nos presentó Aralar en su vertiente más escarpada y salvaje; el profundo valle de Araitz, custodiado por montañas gigantescas como Duraon, Hirumugarrieta y Balerdi. Al otro lado, las elegantes crestas de Leitza y, más lejos, rozando el horizonte, Aizkorri y las tierras del interior de Gipuzkoa.
En la cima de Ulizar, como un sacerdote desde el púlpito, el sabio Gidor trajo a la memoria historias de brujas e historias de la Inquisición, dejando suspendidas en el aire las terroríficas a la vez que fascinantes vivencias de los habitantes de Areso.
De regreso, buscando unos el amparo de la sombra y recorriendo otros, más audaces, cumbre tras cumbre bajo la ardiente luz del sol, dimos fin a la jornada al abrigo de una excelente comida. Las almas de los amantes de la cultura vasca disfrutaron enormemente de la mano de Gidor, con los relatos y enseñanzas del sacerdote Jakakortajarena; entrelazamos de nuevo Berastegi y Legutio —dos rincones, dos extremos de Euskal Herria— a través de las palabras del euskera, las melodías del txistu y la dulzura de las abejas.
La próxima, objetivo Iparralde, el otro lado, Francia que dirían algunos, nos veremos en Xoldokogaine, si la salud y uno que yo me se nos acompaña.
ARGAZKIAK






