JOSE ANTONIO APERRIBAI: La toxicidad de las plantas

    • 2024ko Urtarrilak 24, eguaztena
    • 10:00
    • Seminarixoa BERGARA

    EL TEMA

    El motivo de la charla es dar a conocer un aspecto de las plantas muy poco conocido o casi totalmente ignorado, como es el tratamiento de la toxicidad de las plantas, tanto que llegan a comercializarse como medicinales. El problema es que incluso las autoridades sanitarias, durante mucho tiempo, han pasado por alto el tema y solo lo han abordado tarde y a medias.

    Se trata, por lo tanto, de reducir en lo posible el riesgo de intoxicación por la toxicidad de las plantas. Para ello, además de los servicios que nos prestan, daremos a conocer la toxicidad que portan o pueden portar y el riesgo que conllevan y, finalmente, a través de imágenes, identificaremos las plantas que son más tóxicas y las más peligrosas para la población por su presencia y fácil acceso, con el fin de evitarlas.

    EL PONENTE

    Jose Antonio Aperribai (Bergara).

    Aunque de forma “oficial ” mi andadura por los caminos intelectuales de la naturaleza comenzó en Aranzadi en 1972, en los primeros años de la década de los 60 ya recorría los caminos físicos de los montes con el Grupo Montañero POL-POL.

    En los primeros años de Aranzadi contribuí en los estudios que realizaba el zoólogo bergarés Javier Zabala, (compañero y amigo con el que compartía paseos por el campo e inquietudes por el mundo natural), sobre biometría comparativa del extinguido micromamífero Microtus minutus. La labor consistía en la recogida de muestras de osamentas de actuales micromamíferos a través de las egragópilas, las partes indigeribles que las aves rapaces nocturnas regurgitan en los campanarios tras la ingestión de las presas.

    Al mismo tiempo, compartíamos la afición de la antropología que, sin duda, adquirimos al digerir toda aquella colección de Munibes, revista donde se publicaban y se publican los trabajos científicos de Aranzadi, gracias a la gentileza de sus propietarios tanto José Antonio Zabala (padre de Javier) como de Julio Azcargorta.

    Pero, enseguida, retomé lo que verdaderamente me llamaba, que no rea otra cosa que las plantas, y , ya a primeros de 1981, comenzaba con la confección sistemática de un herbario de plantas prensadas, identificadas y catalogadas en un impreso realizado y rellenado a mano. Al comienzo, como toda bibliografía contaba con Flora de Asturias, un libro de gramíneas en inglés fotocopiado en Aranzadi, titulado Grasses y otro del famoso botánico vizcaíno Emilio Guinea titulado Vizcaya y su paisaje vegetal. Un paso transcendental fue la informatización del herbario que llegó de manos del GBIF organismo dependiente del CSIC, con un cursillo impartido por el antiguo conservador del herbario del R. Jardín Botánico de Madrid Francisco Pando y sus colaboradoras, figurando como alumnos responsables de guardar y conservar colecciones científicas en universidades y museos.

    Los herbarios indudablemente se valoran por el número de pliegos recopilados, por lo que el mío, obra de una sola persona sin dedicación plena, que cuenta con 2700  pliegos (y la recopilación continúa) a la fuerza debe ser, como es, modestísimo si lo comparamos con los herbarios de los museos e instituciones que a lo largo del tiempo y con medios casi ilimitados han conseguido recopilar. Pero medido en parámetros de calidad para su modesta dimensión el herbario Aper, omo se denomina, cuenta con varia docenas de primeras citas o de plantas raras, publicadas en revistas científicas como Munibe de Ciencias Naturales de Aranzadi y algunas en uno de los Anales del Jardín Botánico de Madrid. Añadir que ahora esperan a ser publicadas más de 15 contribuciones al conocimiento de la flora, bien de Gipuzkoa, o de Euskadi y de la franja norte.

    Quizás destacaría la identificación y posterior publicación de una subespecie de la encina Quercus ilex L. sbsp ballota, encontrada en la ladera de San Joxepe en Arrasate, que no figuraba en ningún estudio sobre los encinares cantábricos realizados por distintos afamados botánicos que a lo largo del tiempo han ido visitado herborizando en nuestro territorio y que tradicionalmente las encinas eran adjudicadas a la subs. Q. ilexL. Por otra parte también considero interesante la rosácea Rubus laciciatus que según Anthos (CSIC) fue la primera cita para toda la Península Ibérica, siendo tan rara que hubo de enviarse el pliego a Madrid para que la estudiara una botánica del Jardín Botánico de Madrid, especialista en el género Rubus que la identificó como Rubus baciniatus. La planta la encontré en Aramaiona, en un camino rural que conduce a Kuatrobientos.

    En 2018, por encargo de la gerencia del Club de Golf de Hossegor realicé un estudio de la flora y vegetación contenida en el amplio recinto que ocupa el campo de golf.

    En 2019 dentro de la Jornadas del Patrimonio Europeo de la Cultura , en el Laboratorium de Bergara impartí un cursillo de iniciación al conocimiento de las plantas, con 13 participantes de las cuales varios siguen participando en los paseos botánicos que se organizan. Y actualmente dos de ellas realizan trabajos de mantenimiento y adecuación de pliegos existentes y de nuevas incorporaciones de
    plantas.

    He impartido varias charlar en el palacio Irizar para Goienagusi , como en el hogar del jubilado, sobre enclaves de interés florístico en la cuenca del Deba, Simbiosis que han producido envenenamientos masivos en la historia o Las dos caras del oxígeno.

    Confección y lectura de la Lección de Ingreso en la SBAP con el título de El ecosistema del bosque y la simbiosis (una síntesis de las relaciones de la microbiota del suelo que son muy poco conocidas).

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